{"id":10405,"date":"2026-11-03T11:07:16","date_gmt":"2026-11-03T11:07:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ics.gob.cu\/?p=10405"},"modified":"2026-11-03T11:08:08","modified_gmt":"2026-11-03T11:08:08","slug":"he-tenido-la-voluntad-de-explorar-siempre-las-posibilidades-de-la-comunicacion-para-servir-al-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ics.gob.cu\/en\/he-tenido-la-voluntad-de-explorar-siempre-las-posibilidades-de-la-comunicacion-para-servir-al-pais\/","title":{"rendered":"\u00abHe tenido la voluntad de explorar siempre las posibilidades de la comunicaci\u00f3n para servir al pa\u00eds\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.ics.gob.cu\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10405?print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ics.gob.cu\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por: Madeleine Sauti\u00e9 (Peri\u00f3dico Granma)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosa Miriam Elizalde, reconocida periodista distinguida con el Premio Nacional de Comunicaci\u00f3n Social 2026, en conversaci\u00f3n con Granma, explica su deseo de pensarlo \u00abno como un punto de llegada, sino como parte de la construcci\u00f3n colectiva de una disciplina que todav\u00eda tiene much\u00edsimo que aportar a Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Premio Nacional de Comunicaci\u00f3n Social es muy joven. Solo dos personalidades lo han recibido en correspondencia con sus dos convocatorias. En la segunda ocasi\u00f3n, le ha sido concedido a la doctora Rosa Miriam Elizalde, reconocida periodista que tambi\u00e9n ha sido distinguida con el Premio Nacional de Periodismo Jos\u00e9 Mart\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las razones por las que se le otorg\u00f3 el de Comunicaci\u00f3n Social rezan en un acta cuyo contenido se difundi\u00f3 en junio de 2026, cuando se le otorg\u00f3 el Premio, pero al iniciar con ella esta conversaci\u00f3n, quisimos saber cu\u00e1les consideraba que eran los desempe\u00f1os que m\u00e1s apuntaron a que se le concediera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs dif\u00edcil mirarse a una misma y establecer qu\u00e9 merece ser reconocido y qu\u00e9 no. Uno tiende a recordar m\u00e1s lo que le falt\u00f3 por hacer, los errores, las cosas que pudieron salir mejor. Adem\u00e1s, casi todo lo que he hecho ha sido parte de una obra colectiva. Si tuviera que encontrar un hilo conductor en mi vida profesional, dir\u00eda que ha sido la voluntad de explorar siempre las posibilidades de la comunicaci\u00f3n para servir al pa\u00eds. Primero en Juventud Rebelde, que fue mi gran escuela, y m\u00e1s tarde desde el universo digital, cuando internet comenzaba a abrir un escenario completamente nuevo para Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTuve la fortuna de participar en experiencias pioneras como La Jiribilla, Cubas\u00ed y Cubadebate, y de dedicar despu\u00e9s muchos a\u00f1os al estudio de los ecosistemas digitales, las redes sociales, la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y las transformaciones del sistema de medios. No separar\u00eda esas experiencias de la pr\u00e1ctica de la investigaci\u00f3n y la docencia. Para m\u00ed todos esos momentos han sido eslabones de las mismas preguntas: c\u00f3mo comunicarnos mejor, c\u00f3mo comprender el mundo en que vivimos y c\u00f3mo conseguir que la verdad de Cuba tenga capacidad real para circular y ser escuchada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 \u00bfQu\u00e9 profesionales que la precedieron aparecieron en su memoria cuando supo que hab\u00eda sido distinguida con el premio?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Much\u00edsimos. Nadie llega solo a ninguna parte. Somos tambi\u00e9n los libros que le\u00edmos, los periodistas que admiramos, los profesores que nos exigieron, los compa\u00f1eros de redacci\u00f3n que corrigieron nuestros textos y las personas que nos ense\u00f1aron a mirar, que es m\u00e1s que ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPens\u00e9 inevitablemente en aquella generaci\u00f3n de grandes periodistas cubanos que nos hizo enamorarnos del oficio y nos ense\u00f1aron que el periodismo pod\u00eda tener rigor y, al mismo tiempo, belleza; que se pod\u00eda experimentar con el lenguaje sin renunciar a la responsabilidad pol\u00edtica y social. Como investigadora, tengo una deuda infinita con Julio Garc\u00eda Luis y con Miguel Limia David; como periodista que percibe los problemas, sacrificios y heroicidades muchas veces an\u00f3nimas de quienes integran la prensa en Cuba, mis primeros pensamientos fueron para Antonio Molt\u00f3 y Ricardo Ronquillo Bello, con quienes compart\u00ed una etapa muy importante de mi vida en la Uni\u00f3n de Periodistas de Cuba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abY pens\u00e9 en Fidel, aunque no fuera periodista en el sentido profesional del t\u00e9rmino. Pocas personas comprendieron como \u00e9l el valor estrat\u00e9gico de la comunicaci\u00f3n, la necesidad de estudiar al interlocutor, argumentar, persuadir y entender las nuevas tecnolog\u00edas no como una amenaza inevitable, sino como un territorio que hab\u00eda que conocer y disputar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 \u00bfSiempre tuvo intuici\u00f3n por las letras, por el acertado uso de la palabra, o la vocaci\u00f3n naci\u00f3 despu\u00e9s?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Creo que primero estuvo la lectura. Antes de pensar en escribir, me gustaba leer. Casi sin que nos demos cuenta, leer ense\u00f1a ritmo, vocabulario, estructura, sensibilidad para reconocer cu\u00e1ndo una palabra sobra o cu\u00e1ndo falta algo esencial. No s\u00e9 si hablar\u00eda de una intuici\u00f3n especial. Siempre he desconfiado un poco de esas explicaciones que presentan la vocaci\u00f3n como una especie de don predestinado. La escritura es disciplina, curiosidad, muchas horas de trabajo y muchas p\u00e1ginas que terminan en la papelera de reciclaje (y antes en el cesto de la basura). Despu\u00e9s descubr\u00ed que me gustaba contar historias, observar a la gente, escucharla, y eso me condujo al periodismo. Con el tiempo comprendes que escribir bien no es garrapatear una frase \u00abbonita\u00bb. Significa ser preciso. Encontrar la palabra que mejor expresa una idea y quitar todo aquello que la oscurece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 \u00bfDe ni\u00f1a o adolescente, la seduc\u00edan las noticias? \u00bfPrefer\u00eda alg\u00fan medio o el gusto por el periodismo lleg\u00f3 m\u00e1s tarde?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013S\u00ed, aunque probablemente entonces no lo habr\u00eda explicado de esa manera. Como cualquier otra adolescente fascinada por la literatura y con cierta tendencia a la melancol\u00eda, me ve\u00eda escribiendo novelas, aunque segu\u00eda Somos J\u00f3venes y, sobre todo, Juventud Rebelde. La edici\u00f3n dominical me fascinaba porque ten\u00eda grandes reportajes, cr\u00f3nicas y textos vinculados a lo que despu\u00e9s conocimos como \u00abperiodismo literario\u00bb, donde pod\u00edamos conocer un hecho y, al mismo tiempo, descubrir personajes, ambientes, contradicciones, maneras distintas de mirar la realidad. Ese fue uno de los motivos que me llevaron a estudiar Periodismo en la Universidad de La Habana. Despu\u00e9s la profesi\u00f3n se encarg\u00f3 de ense\u00f1arme cu\u00e1nto m\u00e1s compleja era de lo que hab\u00eda imaginado como lectora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 Y estudi\u00f3 periodismo, que exige ser un buen comunicador. \u00bfQu\u00e9 herramientas de la buena comunicaci\u00f3n no puede obviar un periodista?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013La primera es escuchar. Parece obvio, pero no lo es. Escuchar significa aceptar la posibilidad de que la realidad contradiga nuestras hip\u00f3tesis. La segunda es investigar. No hay buena comunicaci\u00f3n sin conocimiento. La elocuencia puede disimular durante un tiempo la falta de profundidad, pero finalmente se nota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTambi\u00e9n son imprescindibles la claridad y la capacidad de s\u00edntesis. Y a\u00f1adir\u00eda algo esencial: conocer a qui\u00e9n nos dirigimos. Comunicar no consiste simplemente en emitir mensajes o como dijo Eduardo Galeano \u201chacernos cartas de amor a nosotros mismos\u201d. Implica establecer una relaci\u00f3n con otro ser humano, con su experiencia, sus dudas, sus referencias culturales y hasta sus prejuicios. Finalmente est\u00e1 la \u00e9tica. Un periodista puede dominar las tecnolog\u00edas y hacer maromas en las redes sociales, y sin embargo, ser un p\u00e9simo comunicador si no tiene sentido de responsabilidad o carece de lo que mis mayores llamaban \u201cdecencia\u201d\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 Un buen d\u00eda se vio como editora de La Jiribilla, un semanario que nac\u00eda en el ciberespacio. \u00bfSe estrenaba Rosa Miriam en el mundo digital, o hab\u00eda alg\u00fan precedente?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Hab\u00eda un peque\u00f1o precedente. En 1998 viv\u00ed desde Juventud Rebelde la aparici\u00f3n de la versi\u00f3n digital del peri\u00f3dico. Pero La Jiribilla, en 2001, signific\u00f3 mi entrada en ese universo como espacio profesional y como objeto de pasi\u00f3n. Abel Prieto e Iroel S\u00e1nchez llegaron al peri\u00f3dico con la idea de crear un semanario cultural en internet, en un momento en que casi nadie ten\u00eda claro hasta d\u00f3nde pod\u00eda llevarnos. Las redes sociales, tal como las conocemos hoy, ni siquiera exist\u00edan. Cuba ten\u00eda una conectividad extremadamente limitada y el ciberespacio parec\u00eda ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSin embargo, hab\u00eda algo que se intu\u00eda con claridad. La internet permitir\u00eda publicar sin algunas de las barreras tradicionales, dialogar con lectores en otros pa\u00edses, articular redes y romper cercos informativos. La Jiribilla fue una escuela formidable porque tuvimos que aprender haciendo. Experimentamos con lenguajes, formatos, transmisi\u00f3n en vivo y nuevas formas de relaci\u00f3n con los p\u00fablicos. A partir de ah\u00ed nunca m\u00e1s abandon\u00e9 el mundo digital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los imperativos de los comunicadores sociales cubanos frente a la ofensiva que sufre nuestro pa\u00eds por parte de Estados Unidos?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Lo primero ser\u00eda no subestimar el escenario en el que vivimos. Ya no existe una separaci\u00f3n n\u00edtida entre el espacio f\u00edsico y el digital; somos anfibios. Buena parte de las percepciones pol\u00edticas, culturales y sociales se construyen hoy dentro de plataformas gobernadas por algoritmos, grandes corporaciones tecnol\u00f3gicas y l\u00f3gicas comerciales que Cuba no controla. Por tanto, el primer imperativo es comprender ese ecosistema. No basta con tener una cuenta en una red social. Hay que estudiar c\u00f3mo circula la informaci\u00f3n, c\u00f3mo se forman las comunidades, c\u00f3mo se construyen tendencias, c\u00f3mo operan la segmentaci\u00f3n, los algoritmos, la inteligencia artificial y las campa\u00f1as coordinadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl segundo imperativo es no confundir comunicaci\u00f3n pol\u00edtica con propaganda. Frente a una campa\u00f1a de desinformaci\u00f3n, nuestra respuesta no puede ser simplemente repetir una consigna con mayor volumen. Hay que argumentar, documentar, explicar contextos y contar historias concretas. La gente necesita razones, datos, testimonios y capacidad para verificar lo que decimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTenemos tambi\u00e9n que ser r\u00e1pidos sin sacrificar rigor. En el entorno digital, dejar un vac\u00edo informativo durante horas puede significar que otros construyan el sentido de un acontecimiento antes de que nosotros hayamos comenzado a explicarlo. En comunicaci\u00f3n funciona aquello que los antiguos llamaban <em>horror vacui<\/em>: la naturaleza aborrece el vac\u00edo. Cuando dejamos un espacio sin explicaci\u00f3n, sin informaci\u00f3n o sin debate, ese vac\u00edo lo llena otra cosa, generalmente la manipulaci\u00f3n, el rumor o la mala fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDefender a Cuba no significa negar nuestros problemas. La credibilidad se fortalece cuando somos capaces de explicar las dificultades con transparencia, reconocer errores y diferenciar lo que depende de nuestras insuficiencias de aquello que es consecuencia de una pol\u00edtica externa deliberadamente dirigida a asfixiar al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abY, finalmente, necesitamos actuar de manera articulada. Una instituci\u00f3n, un medio o un comunicador que trabajen de forma aislada parten de una enorme desventaja en un ecosistema global tan asim\u00e9trico, dominado por grandes intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos que muchas veces operan de manera opaca. Pero ser\u00eda un error confundir ese poder con la omnipotencia. Que Estados Unidos tenga una capacidad extraordinaria para distribuir mensajes, intoxicar, imponer temas o silenciar voces no significa poder determinar por completo lo que las personas piensan, sienten y hacen. Los pueblos no son receptores pasivos; tienen experiencias, memoria, v\u00ednculos y capacidad de juicio. Ning\u00fan poder medi\u00e1tico puede controlar enteramente la relaci\u00f3n entre lo que se cuenta y lo que se vive\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 \u00bfC\u00f3mo pueden los medios de prensa trabajar con m\u00e1s rigor por la soberan\u00eda informativa?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Empezando por entender que la soberan\u00eda informativa no se decreta. Se construye con credibilidad. Un medio es soberano cuando tiene capacidad para producir informaci\u00f3n propia, investigar, interpretar la realidad desde sus circunstancias y establecer una relaci\u00f3n de confianza con sus p\u00fablicos. Si simplemente reproduce comunicados o llega tarde a los acontecimientos, cede soberan\u00eda, aunque sus intenciones pol\u00edticas sean impecables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNecesitamos m\u00e1s investigaci\u00f3n, m\u00e1s reporterismo y m\u00e1s presencia donde ocurren las cosas. La prensa tiene que preguntar, comprobar, contrastar y explicar. Tambi\u00e9n debe ampliar sus fuentes. La realidad cubana es demasiado compleja para que pueda ser narrada \u00fanicamente desde las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHay que fortalecer adem\u00e1s la cultura de datos y el conocimiento de las audiencias. Saber qui\u00e9n nos lee, por qu\u00e9 abandona un contenido, qu\u00e9 dudas tiene, qu\u00e9 asuntos busca, desde qu\u00e9 dispositivos accede. No para convertir el periodismo en una esclavitud del <em>clic<\/em>, sino precisamente para entender mejor a quienes queremos servir. Y, por supuesto, necesitamos infraestructura y capacidades propias. Depender absolutamente de plataformas extranjeras para almacenar, distribuir y jerarquizar nuestra informaci\u00f3n crea una vulnerabilidad evidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero hay una soberan\u00eda todav\u00eda m\u00e1s profunda: la capacidad de construir nuestra propia agenda. No podemos pasarnos la vida respondiendo a lo que otros dicen de Cuba. Deber\u00edamos decidir qu\u00e9 historias queremos contar, qu\u00e9 debates necesita la sociedad cubana y qu\u00e9 temas debemos colocar nosotros en la conversaci\u00f3n internacional. La soberan\u00eda informativa implica que Cuba no sea \u00fanicamente objeto del relato ajeno, sino sujeto de su propia narraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2013 Usted casi ha estrenado el premio, solo antecedida por otra excelente comunicadora, la doctora Hilda Saladrigas. M\u00e1s all\u00e1 de la modestia que la caracteriza, \u00bfqu\u00e9 se experimenta al ser distinguida entre las primeras de los que despu\u00e9s lo ir\u00e1n mereciendo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Siento, ante todo, gratitud y una enorme responsabilidad. Hilda Saladrigas es una acad\u00e9mica y comunicadora a la que respeto, debo y quiero much\u00edsimo. Seguirla en la breve historia de este premio es ya un honor. Pero me alegra especialmente que exista el Premio Nacional de Comunicaci\u00f3n Social, porque durante mucho tiempo nuestra sociedad identific\u00f3 la comunicaci\u00f3n casi exclusivamente con el periodismo, la publicidad o determinadas pr\u00e1cticas institucionales, cuando ha sido y sigue siendo un campo estrat\u00e9gico que atraviesa todos los procesos sociales y es el coraz\u00f3n de la pol\u00edtica. No es posible la pol\u00edtica sin comunicaci\u00f3n, y en toda comunicaci\u00f3n hay un anhelo pol\u00edtico; es decir, una pretensi\u00f3n de seducir, de convencer, de atraer al otro hacia posiciones propias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMe gustar\u00eda pensar el premio no como un punto de llegada, sino como parte de la construcci\u00f3n colectiva de una disciplina que todav\u00eda tiene much\u00edsimo que aportar a Cuba, con extraordinarios profesionales que lo merecen m\u00e1s que yo. Ser\u00eda falsa modestia decir que los premios no emocionan, particularmente si son la alegr\u00eda de las personas que uno quiere. Pero al final pasa la ceremonia y volvemos al trabajo. Lo que m\u00e1s deseo es conservar mientras viva las ganas de seguir aprendiendo\u00bb.<\/p>\n<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger\" title=\"\" data-post-id=\"10405\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0    <\/span>\r\n<\/div><div class=\"pld-dislike-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-dislike-trigger pld-like-dislike-trigger\" title=\"\" data-post-id=\"10405\" data-trigger-type=\"dislike\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-down\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-dislike-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n<\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Madeleine Sauti\u00e9 (Peri\u00f3dico Granma) Rosa Miriam Elizalde, reconocida periodista distinguida con el Premio Nacional de Comunicaci\u00f3n Social 2026, en conversaci\u00f3n con Granma, explica su deseo de pensarlo \u00abno como un punto de llegada, sino como parte de la construcci\u00f3n colectiva de una disciplina que todav\u00eda tiene much\u00edsimo que aportar a Cuba. 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