Tres años de la aprobación de la Ley 162 «De Comunicación Social»
Tres años han transcurrido desde la aprobación en la Asamblea Nacional Cuba de la Ley 162/2023 «De Comunicación Social» que se publicaría en la Gaceta de la República el 5 de junio de 2024, tras la elaboración de sus dos disposiciones normativas reglamentarias: el Reglamento de la propia ley y el Reglamento para el ejercicio de la Publicidad y el Patrocinio.
No fue hasta el 24 de octubre de 2024 que entraría en vigor la norma que fue resultado de un gran proceso de construcción colectiva, de la consulta con el pueblo, de la visión de un importante grupo de expertos en comunicación que la elaboró basándose en las demandas, recomendaciones y críticas emanadas del debate popular, las necesidades y propuestas de los gremios vinculados, investigadores y la academia.

La Ley refuerza los principios del Estado socialista de derecho y justicia social, pretende fortalecer la independencia, integridad y soberanía de la Patria; ampliar la educación para la comunicación y garantizar el derecho a la información; apoyar el desarrollo político, económico, social, científico y cultural del país, contribuir a la cultura del diálogo y el consenso en la sociedad.
Con ella también se aspira a enaltecer la identidad, cultura y valores de la nación; promover la transparencia en la gestión pública y la participación ciudadana en la toma de decisiones; fomentar la inclusión y la equidad de todos los cubanos sin distinción de ningún tipo; y potenciar el uso inclusivo y responsable de Internet para consolidar la sociedad socialista.

El camino transcurrido no ha sido fácil, no creemos tampoco que en lo adelante lo sea, sobre todo en las complejas condiciones que ha tenido que enfrentar nuestra nación, con una guerra multidimensional sin precedentes gestada, impulsada y financiada por el imperialismo norteamericano.
Tenemos aún muchísimo que dialogar y entender sobre nuestra Ley de Comunicación Social, los derechos y oportunidades que ofrece. Eso sigue siendo lo más importante: que la Ley nos beneficia y requiere de la participación de todos, aunque quizás eso no siempre se ha entendido o asumido en toda su dimensión y los retos son cada vez mayores.
Continuamos el camino, conscientes de todo lo que resta por hacer para lograr que la anhelada Ley de Comunicación Social contribuya a que nuestro sistema de comunicación social se aparezca cada vez más a nuestra gente y a la #Cuba que necesitamos y construimos, cada vez más soberana «con todos y para el bien de todos».