Un alto en el camino y en el ajetreo cotidiano de nuestros cuadros, directivos, trabajadores y sobre todo, de una representación de los que en este mediodía están garantizando las transmisiones de la Radio y la TV Cubanas, para homenajear al líder al frente de la Revolución cubana, Rául Castro Ruz, en su 95 cumpleaños.
Honor, compromiso y alegría pues mientras recordábamos la obra y el legado de uno de los imprescindibles, sin el que no pudiera escribirse la obra de la Revolución Cubana y la historia que nos traído hasta aquí, se hizo entrega de la colección de Obras Escogidas de Raúl a nuestros canales y emisoras de alcance nacional, para que sea debatida, estudiada y se convierta en material de referencia permanente de nuestros colectivos.

«No existe episodio trascendente de nuestra historia nacional, luego del triunfo de la Revolución, en el que Raúl no aparezca como protagonista principal», ha dicho el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez y así lo ratificamos.
Y es que en Raúl encontramos al hombre sencillo y honesto, al enemigo de la falsedad y la adulación, exigente consigo mismo y con los demás, audaz en la estrategia, justo en la dirección, sensible ante el dolor ajeno y profundamente humano, ferviente devoto de nuestra historia y nuestros héroes, de respuestas rápidas y decisivas en momentos trascendentales de nuestra historia. Pero también al hermano leal, el combatiente, el dirigente del Partido, el Gobierno y el Estado que asume la dirección del país en el momento más doloroso y realiza transformaciones vitales para nuestro modelo económico y social velando cada detalle, sin afectar ninguno de nuestros principios y de los valores más sagrados defendidas por siglos de lucha por nuestra soberanía.

Coincidimos en encontrar en estos volúmenes sino su enorme ética, tambbién el imprescindible llamado a la unidad, en momentos en que el enemigo busca – más que nunca – la fractura de los revolucionarios dentro y fuera de Cuba. Porque Raúl es también la defensa de la paz, de las causas justas del mundo, el abrazo a los más desfavorecidos, el estadista preocupado por el medio ambiente y la defensa de la vida, el guía que confia enormemente en las nuevas generaciones y les da lasmás importantes tareas.
Compartimos, además, algunas de sus advertencias cruciales: la necesidad de estudiar la historia, no mentir jamás, no improvisar y por tanto, que esta colección se convierta en esencia del necesario diálogo con nuestros colectivos de trabajadores,en manual de dirección de nuestros cuadros, para que defiendan siempre – como él – organización, la austeridad y el apego a los principios, la coherencia entre el decir y el hacer y el arsenal ideológico que encontramos en su legado para seguir defendiendo nuestra verdad en medioo de la guerra multidimensional y sin precedentes que se nos hace.

En palabras del Presidente del Instituto de Información y Comunicación Social (ICS), Alfonso Noya Martínez, el mejor homenaje a Raúl en sus 95 y a Fidel en su centenario es seguir haciendo el pedacito del deber que nos toca con el mismo compromiso, entrega, pasión, sentido de pertenencia, amor y responsabilidad con que lo hacemos todos los días, aún ante las más severas limitaciones de todo tipo.
El homenaje fue propicio también para hacer extensivo el reconocimiento de la Presidencia del organismo, el Comité del PCC y el Buró Sindical a todos los trabajadores de los sistemas de la Radio y la TV cubanas por el esfuerzo diario para realizar su labor con calidad porque ante todo «somos servidores públicos y parte de ese pueblo al que nos debemos, golpeados severamente por los mismos problemas que nos está imponiendo el cerco imperial y siguen dando la batalla».

«Esta es una celebración de todos porque Raúl es la Revolución y la Revolución somos todos. Por eso estamos aquí», reiteró.
